Lingüística del aroma

27 noviembre, 2016 Marcelo Wio 0

Me ha sucedido algo inquietante. Es la segunda vez. Aunque en la primera ocasión estaba resfriado, y la congestión confundió el suceso – más bien, […]

Trama de ánimos

23 noviembre, 2016 Marcelo Wio 0

Tejía. Desde que tienía uso de razón. Siempre en el banco de piedra. Junto a la fuente. Cuando llovía, sentada bajo el pórtico escueto de […]

Fabuliste

21 noviembre, 2016 Marcelo Wio 0

No dependo únicamente de la coyuntura presente, sino también, y sobre todo, de cómo he arribado a esta circunstancia… Soy histéresico. O histérico. O histórico. […]

Que llueva

11 noviembre, 2016 Marcelo Wio 0

Que llueva. Y si ya llueve, que llueva más llovida lluviosa la lluvia. Que lave, que lleve, que arrastre, que purgue. Que llueva durante tres […]

Buzón y finta

10 noviembre, 2016 Marcelo Wio 0

En una ciudad – sólo diré que es europea; no voy a decir el nombre, no por crear misterio, sino para preservar el ya existente […]

Agüita

4 noviembre, 2016 Marcelo Wio 0

Me pasa, de tanto en tanto, como una gotera o un descuido, entre Francisco de Silvela y Príncipe de Vergara. Se me derrama algo por […]

Click

1 noviembre, 2016 Marcelo Wio 0

No se dice en voz alta. No se comenta más que en ciertos círculos muy cerrados – tanto, que a veces sólo constan de un […]

Callarse

28 octubre, 2016 Marcelo Wio 0

Callarse la boca, de tanto en tanto. Sí. Y callarse también las intenciones. Y esos gestos que se salen de la piel y dicen más […]

Vela de espera

24 octubre, 2016 Marcelo Wio 0

Piensa humos, la vela. Humos de hombre: nacimientos que aún no, porque espera la luz precisa que se refleje en los ojos pensados; sudarios de […]

Horas perdidas

19 octubre, 2016 Marcelo Wio 0

Yo no sé la de horas que he perdido en lo que llevo de vida. No sé, ni quiero, hacer el cómputo para calcularlas. Pero […]

Fuga y nada

18 octubre, 2016 Marcelo Wio 0

No era, afirmaban, una de esas ventiscas habituales en esa ciudad, no en esa época prematura de año para tales inclemencias. Como fuere, no era […]