Binacido

 

Dionisio Quijano nació dos veces. De dos madres distintas. Con trece días de diferencia. La primera vez, una noche de luna llena (o a la que no le faltaba tanto), a los nueves meses exactos desde su concepción. La segunda, una mañana sin sol ni nubes; sietemesino.

Le parece, a Dionisio – a quién sino -, una presuntuosidad festejar los dos natalicios. Dice que es una exageración y, sobre todo, un despropósito, festejar las consecuencias del azar. Así pues, no celebra ningún aniversario; ni propios ni ajenos. Ni fiestas, ni acontecimientos, ni nada – meras excusas para la embriaguez, asegura.

Medio hermano de sí mismo, bastante tiene para tales monsergas.

 

© Marcelo Wio

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