¿Has visto que todo es una sombra?

 

¿Has vuelto a ver las paredes exiliadas donde apoyamos nuestras proclamas; aquello que una vez llamamos, sueños o justicia?

¿Has vuelto a ver el pasado implacable e inútil en el dobladillo descosido de los pantalones de gritar impotencias contra las estatuas, de correr miedos por las avenidas?

¿Has visto que ya no hay gorriones, sólo palomas contrahechas y hollín con pulso y propósito?

¿Has visto que ya sólo decimos para recordarnos – como si habláramos de extraños –, para hallarnos lejos del instante en que nos pronunciamos?

¿Has visto que cada vez anochece antes, y que cuando amanece el sol tiembla o parpadea como las bombillas que están por quemarse?

¿Has visto que ya no hay nada que ver; que todo quedó atrás, o al costado; en cualquier parte menos hacia donde sea que nos lleva el tiempo?

¿Has visto que todo es una sombra que ha ido alargándose?

 

© Marcelo Wio

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